8/08/2017

GENT #1













Gante, la ciudad que vio nacer al emperador Carlos V, es además una de las más bellas ciudades de Flandes, y por ende, de Bélgica. Surcada por suntuosos canales, la capital de la provincia de Flandes Oriental es toda una joya que no puedes dejar de visitar si te decides por Bélgica para alguna escapada.
Uno de los puntos claves es sin lugar a dudas la plaza de San Bavón -Sint-Baafsplein-, donde se encuentran la catedral de San Bavón, el teatro de la ciudad, y el campanario de Gante -o Belfort-, a cuyo pie se encuentra el famoso conjunto escultórico Mammenlokker, uno de los emblemas más representativos de la ciudad.
A tan sólo unos pocos pasos se encuentran la plaza del Korenmarkt -o mercado del maíz-, y el canal del río Lys, en cuyos márgenes se sitúan Graslei y Korenlei, las dos calles más importantes y hermosas de la ciudad, un lugar apacible que desde luego invita a sentarse en una de sus numerosas terrazas y disfrutar de la magia de Gante, aunque sólo sea por un instante. Y aunque sólo estuve un día allí -el viaje en tren desde Bruselas no alcanza siquiera la hora- me encantaría volver y reeditar todas aquellas brillantes experiencias.
¿Y tú? ¿Qué opinas sobre Gante? No olvides dejar tu comentario. 
¡Saludos a todos!

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